PROYECTO DE REHABILITACION DE UN MOLINO DE AGUA

Casa singular con un encanto especial, ya que se trataba de reformar un viejo molino en desuso para convertirlo en vivienda.
Además del rigor en el planteamiento sobre como abordar la rehabilitación del edificio principal, protegido por patrimonio y muy dañado por el paso del tiempo, había que tener en cuenta su priviligiado enclave. Situado en zona rural, la edificación contaba con tres volúmenes definidos. El propio molino con sus dependencias interiores, un galpón anexo utilizado como almacén de grano, al que se accedía por el exterior y un pequeño cobertizo exento.
Tras la recuperación de elementos estructurales, limpieza de muros – dejando tramos de piedra vista – saneamiento de paredes, sustitución de pavimentos, así como reposición de las carpinterías de madera – haciendo una réplica exacta de las existentes -, se dejaron al descubrieron las maravillosas vigas de castaño, ganando en volumen todo el edificio. Aún así la planta seguía resultando algo pequeña para cubrir las necesidades que me plantearon, por lo que se optó por comunicar interiormente el galpón – al que se le daría el uso de comedor -, con el resto de la edificación, adquiriendo la planta así otra proporción; quedando en planta baja salón, cocina, comedor y un pequeño baño; y en la planta superior dos dormitorios, uno de ellos con vestidor y baño incluido, y otro con baño independiente.
El cobertizo exento, sin interés patrimonial ni arquitectónico, se trasformó en un garaje abierto, dando así uso a los tres volúmenes de los que se partía.
Un precioso trabajo, al que se une la satisfacción de ver de nuevo el molino en funcionamiento tras la rehabilitación y restauración del eje de la rueda.