PROYECTO DE INTERIORISMO EN UN EDIFICIO MODERNISTA

La intención fue conseguir una reforma de marcado carácter estético, en consonancia con el maravilloso edificio donde se aloja.
Captar la luz natural se convirtió en prioridad desde el primer momento.
El foco de luz principal entraba por un lateral de la planta; por lo que los esfuerzos fueron dirigidos a conseguir que la distribución – tras cumplir los requisitos exigidos y dar respuesta a las necesidades planteadas – se amoldara y replegara en torno a esa entrada de luz.
Se diseñan elementos utilizando diferentes materiales, se combinan ligeras estructuras de inspiración industrial de hierro y vidrio, en altas puertas correderas, con otras piezas de corte mucho más clásico (como puertas macizas plafonadas, réplica de las antiguas, conservando los tiradores y manillas de época. Se prescinde sin embargo de molduras en techos, para dar a la reforma un carácter más neutral.
Se concede importancia a las diversas texturas empleadas en los diferentes materiales utilizados, piedra, marmol, maderas teñidas y tratadas en distintos acabados; así como papeles pintados, telas y tapizados, con una gama de color en tonalidades claras y neutras con predominio de grises y blancos.
Se diseña prácticamente la totalidad del mobiliario: biblioteca, mesas, cabeceros, mesillas, aparadores, encimeras, espejos, y un largo etc. Todos ellos con un criterio de unidad, estilo depurado, armónico y personal, que define la reforma y cautiva a primera vista.